Un beso a las cenizas
Las sombras me han traído de vuelta el olvido desnudo,
sangre de los ojos que habitan mis paredes.
Yo le canto a las palabras para ahuyentarlas
…no se van,
es penosa la convulsión de un recuerdo que no acepta su derrota,
la mano le tiembla sobre mi pecho
y yo tiemblo también
A tus pies mueren las palomas,
las cartas que nos robó el tiempo,
árboles de madrugada,
sí, niña, el miedo se te posa en la rodilla
como un ángel mutilado,
se le humedece la boca suplicando
Decir nunca es no decir nada,
ya no sé nada, ni me importa,
me envuelvo con la piel de niños muertos,
quedémonos ahora
esperando nada…