Un respiro
Decirte,
el día y la noche
pasaron como un respiro,
yo me quedé a observar
como perdían los árboles sus hojas
¿Sabes? No sabes nada
Me devolviste
todas las cartas,
las horas en el agua
Debo admitir que me dio pena,
aunque más pena me dieron
tus escupos rosados en mi cara
Ahora, ya sin alma,
me miro las manos
y me tranquiliza saber
que la sangre que las mancha
es mía