Como un eterno retorno

Ahora voy cabeza abajo
entre faroles torcidos,
limpiando con la manga del pijama
la escarcha de los ojos,
ahora voy y no voy,
ahora voy y ya me fui

¡Ay! ¡Dónde está mi alma?
¡¿Dónde está mi alma, satanás?!

Entre los escupos me levanto
y por el puente
doblo al infinito,
doy un paso, dos,
corto una flor que crecía
en mi oreja
y la cuelgo en el viento

¡Adiós! ¡Adiós, señorita de Sade!
pétalos de burdel, ojos de hierba,
no vuelvas más a mis rincones

La ruta del revés

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