Diciembre 12
En un segundo más me tiro de cabeza al mar del silencio, a comerme todos los peces de mi imaginación. El agua rojiza me recuerda… por mí se pudran todos los colores de la vida ¡por mí se pudran!
Hastiada ya de levantarme cada vez, para ver que todo sigue igual, solo era una estúpida sonrisa en la cara de quien me mira en el espejo. La bilis de mi rencor alimenta la desesperación ¿y qué esperaban oír? ¿alguna historia envuelta en celofán?
Quien me dió la vida también me asesinó. Escupida en este mundo ruin como el residuo de un sueño, como quien lanza anhelos a la olla del diablo…