Abril 9, sonrieme
Despertar con los labios morados por el vino de mis dolores. 4,6º de desayuno, micro rebosante de pensamientos fugitivos. Tú, yo, millones de sueños, millones de presentes. LLeveselos el viento como una hoja más de este otoño.
Callejón negro, negra mi alma, magia revertida, enormes trozos de cristales rotos. He rayado los muros de la ciudad con sangre de venas abiertas, destrozado los focos de presencias ajenas. Mi llanto es vandalismo en la calle de nuestro silencio, amor, toma la linterna para una misión a muerte, que voy a abrazarte hasta que las manos se me quemen. Riete con mi risa como en nuestros mejores ayeres, que por ahora me duele y la pierdo a cada portazo, sonido de labios que no me pertenecen.
Tengo mariposas en la lengua… Sonrieme.