Marzo 30
Como niña perdida en el país de nunca jamás. La sonrisa es una mueca muy parecida a la locura-pena, se desliza sobre la medialuna de tus ojos y mis ojos otra vez se pierden en esta estación nocturna.
Ya he vomitado bastante, camino en trance hacia un lugar que desconozco, tanteando en las paredes, buscando calor de alguna chispa escapada de tardes de brujería
Busqué las más bellas flores y llegué a tu puerta agitando mis manos como ramos. Era lo que había… Ahora sigo agitando mis manos como ramos…